viernes, 8 de junio de 2012

Los zapatos, mi nueva obsesión


Puedo decir que cuando era chica pensaba "¿Por qué las viejas tienen esa rara obsesión con los zapatos? Yo nunca tendré eso, es una tontera."

Bueno, algunos años más tarde, o sea ahora a mis 33, me empezó esa rara obsesión por los zapatos.
El otro día fui a una zapatería con una amiga y me volví loca, me gustaron todos los zapatos, me los probé, se me veían increíbles y eran cómodos.
Me di cuenta que los zapatos te quedan bien siempre, no importa si estás más flaca o más gorda, así que en cierta forma suben el autoestima.

 En ese momento me acordé de mis palabras de cuando era niña y no me quedó otra que tragármelas y asumir "que estaba vieja".
En algún punto entré en una mini depresión por eso, pero se me pasó cuando llegué a mi casa y volví a admirar los hermosos zapatos que me había comprado y le dije a mi niña interior "¡TOMA! Estoy vieja y qué?, pero me encantan"

Desde ese día no se ha vuelto a manifestar, fue como una especie de exorcismo de la niñez y ahora lo tengo más que asumido.
A todo esto, tengo que comprarme otro closet porque en este, los zapatos ya no me caben.







¿Cómo reconocer una "maricona sonriente?


Te has preguntado alguna vez ¿Por qué esa persona me cae mal?, pues nuestro sexto sentido de mujeres puede darnos algunas pistas sobre eso.

El otro día vi un programa que ya no recuerdo y apareció la doctora Cordero, donde describía a Michelle Bachelet como una "maricona sonriente".... ¡ESO! ahí estaba la respuesta a mi pregunta.

Durante toda mi vida han pasado algunas mujeres que, aparentemente sin razón, no me son confiables a primera vista (ni a segunda, ni a tercera) y nunca me había quedado claro el porqué. Gracias a la doctora Cordero, ahora veo más allá del horizonte.

La "maricona sonriente" es aquella que te sonríe simpáticamente mientras habla contigo para luego darte la cuchillada por la espalda. Se le nota que su risa es falsa, que no quiere estar ahí y que, definitivamente, no le caes nada bien. Pero ahí está contándote cosas de su vida, sonriendo, ayudándote con alguna tarea del trabajo, sonriendo, deseándote feliz cumpleaños, sonriendo y diciéndote lo guapa que te ves hoy mientras sonríe.

Son personas, cínicas, envidiosas y poco humilde. En resumidas cuentas ¡una bitch!

Puedes encontrarte con personas así en tu familia, trabajo, colegio, amigas de tu madre o incluso tus propias amigas, pero que aún no aplicas ese sexto sentido para poder rastrear sus verdaderas intenciones.

Te recomiendo que empieces a mirar un poco más a tu alrededor, puedes estar rodeada de mariconas sonrientes que no te desean para nada lo que te profesan. Incluso tú puedes ser una de ellas. ¡OJO!

¿Has tenido experiencias con mariconas sonrientes?